All posts tagged: Palabras de Luna

Algún Día

Algún día estaré en todos lados. Mi nombre estará publicado hasta en los anuncios de revista que nadie lee. Las estrellas dirán mi nombre y mis palabras serán inmortales. Ese día, te darás cuenta que me has perdido. Que por más que intentes, no podrás recuperar lo que dejaste. Que ya no vendrá el pedido que ordenamos, ni la película comenzará jamás, no esperaremos la lluvia pasar ni el llegar de la noche. Ya no habrá más estrellas de invierno. Ese día te deseo que lo sepas; lo mucho que me volviste loca, que mi vida por ti daba y que mis sueños eran tan grandes como el amor que te profesaba. Ese día te deseo que, a pesar de todo, no mires nunca atrás.

Poema | Perdido

Y si te he perdido, en la sombra hallaré consuelo. Una vez de ti me enamoré hace ya tanto tiempo, que ya no lo recuerdo. Tal vez algún día te extrañe, tal vez algún día de olvide. Es el silencio de tu boca lo que carcome, son las palabras de tus ojos las que perduran. La media noche llega con el alma que perdí, y entre un puñado de versos mal escritos encontré tu nombre. Una vez de ti me enamoré hace ya tanto tiempo, que fue mentira.

Metro de Lisboa

Crónicas de Metro: Comboio do Corda

Cuando levantó la mirada se encontró con sus ojos verde mar. Él la observaba desde el vagón contrario hacia São Sebastião. En ese momento se dio cuenta, cuando le sostuvo la mirada a través del cristal de la ventana, que él estaba sintiendo lo mismo. La pregunta resonaba entre el espacio que los dividia, pero ninguno se atrevió a responderla. “Si tan sólo hubiera más tiempo”, se recordó así misma como quien sostiene una falsa responsabilidad. Ahora con la maleta bajo el brazo y su último boleto de metro en la mano, le sonrió. Ninguno hizo ademán de moverse cuando las puetas empezaron a cerrarse. Ella escapaba y él no la seguía. Cada uno iba hacia un destino diferente. Antes de que el vagón avanzara él alcanzó a devolverle la sonrisa. Fue lo último que ella lo vio desaparecer cuando el metro se encaminó rumbo al aeropuerto. El sueño había terminado.

7 consejos para sanar un corazón roto

Una vez me dijeron que el tiempo todo lo cura y que nadie muere de amor. Es verdad, totalmente cierto. Pero lo que no te dicen es que todos tienen un proceso, y que a veces, el tiempo no es suficiente.  El siguiente artículo lo escribo de corazón, sin ser psicóloga, consejera o con mucha experiencia en temas del amor. Sólo doy mi humilde opinión de lo que he vivido en situaciones así.  Dichoso sea aquel que nunca ha sufrido de corazón roto, desafortunadamente no es el caso de todos. El mal de amores es una plaga que a veces es más frecuente que otra y siempre afecta de diferente manera. Cada dolor es único así como cada proceso y sanación. Por eso, me atrevo a escribir 7 consejos que yo aprendí en mis situaciones:  Saca tu ira: Así es, lo primero que llega siempre en una situación así es el enojo, la negación, el desprecio. Quieres gritarle al mundo entero que no te mereces eso, que todo está mal, que así no deben de …

Crónicas de Metro: Resaca

Ascendió en Crimée. Tambaleó a su paso mientras encontraba un asiento al final del vagón. Sus ojos detonaban cansancio y en su rostro se asomaban rastros de un maquillaje rebelde que no había cedido ante la limpieza matutina. Lucía desgastada y descuidada, sin mucho esmero en su apariencia física, pero aún así vestía ropa de marca: una blusa elegante de Zara, perfectos jeans Levis, unos tenis limpios de Fila y una bolsa roja de Prada. En su cabello guardaba restos de lo que pudo haber sido una buena fiesta de la noche anterior. El metro comenzó su marcha, y ella sin notar a los demás pasajeros enfocó toda su atención a su celular. Se aferraba al aparato como si quisiera unirse con la pantalla, como si en ella descubriera los secretos que ella sabía pero no recordaba. De vez en cuando pasaba su dedo por encima del aparato para navegar entre el mundo de las redes sociales. En su cabeza, aún podía escuchar los ruidos de la noche; la música, las risas, los gritos, la …

Blanco Budapest

Salimos por una cerveza. La noche había caído y las luces navideñas adornaban la ciudad, nunca antes había visto un paisaje así, tan navideño, tan invernal, tan lleno de magia. El viento calaba como si quisiera cortar las mejillas. El ruido de los tranvías y los automóviles era lo único que interrumpía la escena. Fue a unas cuantas calles del bar dónde nos habíamos citado cuando vi el primer copo de nieve caer, y con él, cayeron otros. Poco a poco la noche se fue cubriendo de un blanco manto de hielo. Era la primera vez en mi vida que conocía la nieve y fue más mágica que todo lo que soñé. En mi cabeza entonaba la canción de “Let it Snow” de Sinatra y todo se resumió a ese momento: la nieve, la noche y yo.

Caminos de Guanajuato

Cuesta creer que siendo mexicana hubiera tardado tanto en visitar una ciudad tan emblemática como Guanajuato. Fue improvisado, como las mejores cosas de la vida, surgió la idea, compré el boleto y de un momento al otro desperté en la mágica ciudad minera.  No tengo grandes narraciones que contar sobre Guanajuato, sólo la verdad. Es una ciudad maravillosa que vive del turismo y su artesanía; cada callejón encierra una historia, un secreto y los cerros guardan amaneceres desde tiempos inmemorables.  Hay tantas cosas que puedo contar de la ciudad, sobre su gente alegre, sus callejones, sus esquinas repletas de arte y artesanías… sin duda, en Guanajuato te espera una narración en cada paso. Pero ahora, tengo que admitir que los norteños vivimos un poco muy lejos de México. Por ejemplo, en mi viaje, descubrí por primera vez que Guanajuato era una ciudad estudiantil. ¡Vaya forma de descubrirlo! Pero más que eso, descubrí una callejoneada repleta de narraciones, leyendas, historias y conocimiento, y así, puedo enumerar aquí las 7 cosas que aprendí en Guanajuato: No importa …