All posts tagged: Nirele

Recuperado

Cuándo perdida por las calles, moraba mi alma sin poesía, he venido a encontrarme con tus ojos, que son dorados como el sol de mi consuelo. Porque la Luna me ha recitado las rimas que había olvidado, acurrucada a tu lado; el sueño no se ha acabado. Cuándo la alegría de tenerte llegue a mi vida, y los consejos olvidados me lleven hasta tus brazos. Que los trenes no partan, hasta que estemos juntos. Cuándo el idioma no sea una barrera, y los corazones nuestra lengua. Que Dios conserve todas nuestras dichas. Porque en él, he venido a encontrarte. Porque en ti, lo he encontrado.

Algún Día

Algún día estaré en todos lados. Mi nombre estará publicado hasta en los anuncios de revista que nadie lee. Las estrellas dirán mi nombre y mis palabras serán inmortales. Ese día, te darás cuenta que me has perdido. Que por más que intentes, no podrás recuperar lo que dejaste. Que ya no vendrá el pedido que ordenamos, ni la película comenzará jamás, no esperaremos la lluvia pasar ni el llegar de la noche. Ya no habrá más estrellas de invierno. Ese día te deseo que lo sepas; lo mucho que me volviste loca, que mi vida por ti daba y que mis sueños eran tan grandes como el amor que te profesaba. Ese día te deseo que, a pesar de todo, no mires nunca atrás.

Crónicas de Metro: Resaca

Ascendió en Crimée. Tambaleó a su paso mientras encontraba un asiento al final del vagón. Sus ojos detonaban cansancio y en su rostro se asomaban rastros de un maquillaje rebelde que no había cedido ante la limpieza matutina. Lucía desgastada y descuidada, sin mucho esmero en su apariencia física, pero aún así vestía ropa de marca: una blusa elegante de Zara, perfectos jeans Levis, unos tenis limpios de Fila y una bolsa roja de Prada. En su cabello guardaba restos de lo que pudo haber sido una buena fiesta de la noche anterior. El metro comenzó su marcha, y ella sin notar a los demás pasajeros enfocó toda su atención a su celular. Se aferraba al aparato como si quisiera unirse con la pantalla, como si en ella descubriera los secretos que ella sabía pero no recordaba. De vez en cuando pasaba su dedo por encima del aparato para navegar entre el mundo de las redes sociales. En su cabeza, aún podía escuchar los ruidos de la noche; la música, las risas, los gritos, la …

7 Mejores Inicios de Historias

Hace unos días vi una película basada en la vida de uno de mis escritores favoritos: J.R.R. Tolkien. La película me emocionó, me hizo reir, llorar y aventurarme, por un momento breve, a esa Tierra Media que tanto me gusta.  Toda la película estuve ansiosa de escuchar las palabras que tanto emocionan mi corazón, esa frase singular con la que Tolkien comenzó su travesía por la Tierra Media y dio nacimiento a tantos personajes. Mi corazón estuvo revoloteando de felicidad cuando las palabras fueron pronunciadas al final de la película; fue el perfecto final que refleja el comienzo de la carrera de escritor de Tolkien.  Por esta reflexión, he decidido hacer hoy una entrada un poco diferente. El inicio de una historia es tan importante como el final que se le da. Las primeras palabras con las que se escribe puede determinar si se atrae la atención del lector o si se pierde para siempre. Para mí, hay comienzos inigualables en mi corazón de lectora, por eso, les presento ahora mi top siete de inicios …

Estrellas en el Mar

Las Estrellas en el Mar de Nápoles

Nápoles parecía una buena idea. Cuatro mexicanos, dejamos los cuartos de hotel, cargamos las maletas en el automóvil alquilado y con un mapa en mano cruzamos las carreteras de Italia rumbo al golfo de Nápoles. No recuerdo mucho del camino, no soy una persona de carretera; el movimiento del carro tiende a arrullarme, pero la ciudad, la ciudad era una mezcla de color café, naranja y azul; un vaivén de motocicletas que me hicieron temer por mi vida y un mar azul. Lo que más recuerdo de Nápoles es que en verdad parecía una buena idea. Aparcamos el auto –rentado– en algún parquímetro para poder recorrer la ciudad con calma. Fue en ese instante cuando comprobé que los italianos, especialmente los de Nápoles, manejan con la prisa siguiéndoles constantemente y que, si tú no tienes cuidado, posiblemente choques con una moto (o un auto). La gente de la ciudad es cálida como su clima y la comida, eso sí, la comida es una de las más deliciosas que he probado en la vida. Recorrimos las …

Viaje solo; hacia uno mismo.

Son pocas las experiencias que aterran tanto como el primer viaje solo. Momentos antes de subir al avión se mezclan sentimientos tan diversos, como la libertad, incertidumbre, felicidad y temor, esos sentimientos se unen para convertirse en una determinación. Viajar solo representa un cambio constante, de ambiente, rutina, personas. Uno nunca vuelve a ser el mismo después de un viaje, y mucho menos de un viaje que se realizó solo. Pero ¿Por qué es bueno viajar solo? ¿Qué tienen de especial estos viajes que nos hacen descubrir aspectos de nosotros mismos? Primero que nada, por que sólo perdiéndose completamente uno puede encontrarse. Sin duda, uno de las mayores inquietudes de los viajeros solitarios es perderse entre los nuevos rumbos, pero les digo algo: se perderán. Pero es parte de la experiencia, cuando uno se pierde entre las calles de una ciudad desconocida, puede llegar a encontrar mil maravillas que no esperaba. Segundo, la toma de decisiones llegará a sorprenderlos, pues cuando se viaja solo, uno queda bajo el único mando de sus propias decisiones y …

Poema | Vuela Lejos

Yo quería quererlo Hasta el fin de la eternidad. Pero él quiso volar hacia el olvido. Vacío oscuro en mi alma se propaga; producto de tu ausencia. ¡Que de mí se acuerde Dios! ¡Que a ti te acompañe la fortuna! pues eres de mi extraño, colibrí que vuela lejos. ¡Es mi vida lo que te llevas forastero! Ya no vuelvas amor mío, si ajeno has de marcharte luego. Ya no juegues con el corazón que llora.  

Poema | Exilio

A media noche, un susurro, un murmuro; sólo eso tengo, y tu recuerdo se propaga en el viento. Desearía saberme de ti extrañada. O dejar de fingir que soy en tu vida deseada. La arena se llevó los años pasados. El tiempo se ha agotado, y para el futuro nada queda, ni siquiera la agonía. Seremos sólo dos desconocidos pasando…