Recuperado

Cuándo perdida por las calles,
moraba mi alma sin poesía, 
he binado a encontrarme con tus ojos, 
que son dorados como el sol de mi consuelo. 

Porque la Luna me ha recitado las rimas que había olvidado,
acurrucada a tu lado; el sueño no se ha acabado.

Cuando la alegría de tenerte llegue a mi vida, 
y los consejos olvidados me lleven hasta tus brazos. 
Que los trenes no partan, hasta que estemos juntos. 

Cuando el idioma no sea una barrera y los corazones nuestra lengua. 
Que Dios conserve todas nuestras dichas. 
Porque en él he venido a encontrarte. 
Porque en ti lo he encontrado.

Photo by Gabriel Bastelli from Pexels

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