Palabras de Luna

Crónicas de Metro: Resaca

Ascendió en Crimée.

Tambaleó a su paso mientras encontraba un asiento al final del vagón. Sus ojos detonaban cansancio y en su rostro se asomaban rastros de un maquillaje rebelde que no había cedido ante la limpieza matutina. Lucía desgastada y descuidada, sin mucho esmero en su apariencia física, pero aún así vestía ropa de marca: una blusa elegante de Zara, perfectos jeans Levis, unos tenis limpios de Fila y una bolsa roja de Prada. En su cabello guardaba restos de lo que pudo haber sido una buena fiesta de la noche anterior.

El metro comenzó su marcha, y ella sin notar a los demás pasajeros enfocó toda su atención a su celular. Se aferraba al aparato como si quisiera unirse con la pantalla, como si en ella descubriera los secretos que ella sabía pero no recordaba. De vez en cuando pasaba su dedo por encima del aparato para navegar entre el mundo de las redes sociales.

En su cabeza, aún podía escuchar los ruidos de la noche; la música, las risas, los gritos, la voz del taxista. Parecía todo un sueño, pero no lo había sido y ella estaba empezando a ser consciente de eso. Ella lo había visto, sí, en persona.

¿Cuánto tiempo había pasado? Apenas podía hacer la cuenta exacta, pero no podían ser más de tres semanas, no el mes. No hace mucho tiempo que habían terminado, que él había decidido ponerle un alto a su relación, que el dolor y la soledad empezaron a carcomerle el pecho de adentro hacia fuera. Ahora, así de simple, así de fugaz, él lució ante ella de la mano con otra. Sí, era otra, su mente aún le decía que aquella era la otra.

Recordó haberlos visto a lo lejos, haber tropezado y sentir el frío del vodka con arándanos en su blusa. Recordó a su amiga jalarle el brazo, llamándola sobre la música del antro, tratando de llevarla a otra parte. Recordó que en la distancia él la vio, estupefacto, como si hubiera reconocido a la misma Muerte. Recordó también que la ignoró.

Se aferraba a su celular porque lo único que quedaba de él estaba guardado entre las fotos de su memoria de 64 GB. Sólo eso quedaba.

Descendió en Pont Neuf.

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